
Suele pasar que los recorridos de vuelta me parecen más cortos que los de ida.
En general, saber a dónde te diriges invalida, en parte, el proceso de caminar, que es descubrimiento e incertidumbre y una búsqueda que conoce de antemano su resultado, no me parece digna de ser ensayada.
La imagen muestra una economía de medios admirable: hacer una escalera haciendo “escalones convexos” con los fragmentos de piedra extraídos para hacer “escalones cóncavos”



